jueves, 18 de febrero de 2016

Reflexión: Los juegos duros

"Yo prefiero que haya cincuenta personas que jueguen a mi juego y que digan "es muy bueno" a que lo jueguen quinientas y lo jueguen como cualquier otro juego"

Nunca suelo estar especialmente orgulloso de lo que digo. Entiéndase, no es que me avergüence de lo que digo, pero hay veces que crees que has dado en el clavo y estás a gusto con tus conclusiones, y esta vez es una de ellas.

Esa cita es mía, en el último programa de Escenas Narrativas, hablando sobre mi parte descontenta de que haya salido a la luz un sistema Hitos adaptado a Walhalla: El Juego de Rol de la Plena Edad Media. Posiblemente toda mi reflexión al respecto se deba a que, para mi gusto, lo han vendido mal en el sentido de que se entiende que lo hacen para tener más público, pero seguramente lo hayan hecho porque a ellos les gusta el sistema Hitos y han querido hacerlo así. 

Sea como sea, no sé de dónde, ni cuándo, pero poco a poco ésta es una filosofía que me debe de gustar tanto que empiezo a aplicarla en varios aspectos de mi vida, y no sólo a la hora de escribir sobre juegos de rol. Por si no se entendiera del todo, me refiero a que veo preferible hacer algo con poco público pero muy bueno, a hacer algo que lo vaya a jugar más gente, pero que a aquellos que les encante esa temática, no les apasione. Esta es mi consideración al respecto.

Acéptalo: tu juego no tiene por qué gustarle a todo el mundo. "No me gusta que un juego de rol no sea para todo el mundo" es un pensamiento que creo que nos deberíamos empezar a quitarnos. A mí, por ejemplo, la ciencia ficción en los juegos de rol me cuesta bastante tragarla, y posiblemente, si existiera un juego con esta temática que me gustase, no será muy bueno. Creo que lo correcto es pensar: "Este juego puede que no lo juegue mucha gente, pero quiero que cuando piensen en esta temática, automáticamente piensen en mi juego, porque si hablamos de X, mi juego tiene las mejores prestaciones". Además, creo que hoy por hoy, en esta "época dorada" de los juegos de rol, estamos demasiado bombardeados por la versatilidad, muchos sistemas genéricos, muchos juegos que nos permiten jugar a muchos estilos, y a mí esto no me gusta. Creo que necesitamos más "juegos duros" que estén muy especializados en algo en concreto, que exploren nuestras temáticas favoritas hasta el límite, aunque igual no juguemos a ellos con la regularidad con la que podríamos jugar a otros "juegos blandos". 

Por poner un ejemplo, como "juego blando" podríamos hablar de Fragmentos, un juego que te permite jugar, dentro del género de terror, a prácticamente todos los subgéneros existentes. Pero un "juego duro" de terror podría ser La Llamada de Cthulhu, que no sólo es de terror, sino de un terror muy concreto, y por ello no hay un juego de terror psicológico mejor que ese (o eso dicen). Quitando el hecho de que La Llamada es una vieja leyenda y se vende por sí sólo, si fuese un juego que hubiese salido hoy por hoy, posiblemente el panorama sería que Fragmentos tendría mucho más público, pero La Llamada tendría fans. Esto se nota mucho en Internet cuando encuentras que el contenido que ha creado la gente sobre un juego es de algunas aventuras sueltas, mientras que con otros crean verdaderos suplementos, reglas adicionales, campañas enteras y comunidades activas.

¿Por qué hablo de esto ahora? Pues casualmente, hoy el programa del que he sacado la cita, tras cuatro días, ha llegado a las 100 reproducciones, y esto es una gran sorpresa para mí, porque apliqué este pensamiento también a él. Anteriormente estuve en un programa en el que se hablaban de muchas cosas, cine, series, videojuegos, literatura, y también rol, pero éramos aprendices de todo y maestros de nada. El que menos, en un día podía conseguir 200 reproducciones sin dificultad, pero estoy razonablemente seguro de que, si en un programa hablábamos de, por ejemplo, Star Wars, al que le gustase muchísimo esa saga, le parecería un programa muy deficiente. ¿Por qué? Porque sí, nos gustaba Star Wars, pero no tanto. Con Escenas Narrativas cambié el chip: prefiero limitarme únicamente a hablar de juegos de rol pero que, incluso para el que le gusten mucho los juegos de rol, le pueda aportar algo y no tenga la sensación de que ha perdido el tiempo. Con esta premisa, y dado el reducido público que hay hacia un programa así, que en cuatro días consiga 100 reproducciones me parece un logro, y me hace sentirme muy contento.

Y poco más. Sí que quiero decir que lo de Walhalla ha sido un ejemplo que me ha valido para traer el tema, pero para nada esto es un ataque hacia ellos. Y por supuesto, al final todo esto es sólo mi opinión, con una última reflexión: creo que sí es posible que un autor viva de escribir juegos de rol. Lo que no creo es que un autor pueda vivir de escribir sólo un juego.