jueves, 20 de agosto de 2015

Reflexiones: Máster de oficio

A raíz de esta entrada que leí en Pandapon Studio y de todo lo que se ha hablado sobre esto, me ha parecido curioso echarle un rato y dar mi opinión al respecto. Alguna que otra vez lo he hablado con amigos, y mentiría si no dijera que he pensado varias veces en si esta posibilidad pudiese existir en un mercado como el nuestro. En definitiva, ¿sería viable que una persona convirtiera el acto de dirigir partidas de rol en una profesión? En mi opinión, no es incorrecto, pero sí inviable.

Antes de meterme con este tema, quiero ser un poco pragmático y poner el primer ejemplo que se me viene a la cabeza de algo que podría tener cierto parecido con esto: Youtube. Lo que empezó como una plataforma para compartir vídeos se convirtió en todo un negocio del que muchas personas viven (y algunos muy bien, todo sea dicho). Además, alrededor de Youtube se han creado varios modelos de negocio, como pueden ser el de cobrar directamente por visualizaciones, trabajar con marcas o utilizar Patreon para que tus seguidores sólo inyecten dinero cuando cuelgas un vídeo, entre muchas otras. También comparte otra cosa con el tema que nos atañe: fue, es y seguirá siendo un tema criticado, y es que en este país siempre nos ha molestado ver cómo los demás ganan dinero, hagan lo que hagan.

Así pues, y con este ejemplo, no nos costaría deducir posibles sistemas para monetizar la dirección de partidas de rol, aplicándolas por ejemplo a este modelo: 

- Podrías cobrar una cantidad por dirigir una partida. En el paradigma del rol sería algo especialmente complicado dadas nuestras costumbres, pero si alguien está dispuesto a pagarte por ello, ¿por qué no hacerlo? No obstante, una pregunta podría ser: "¿Cuánto se le puede cobrar a una persona por dirigirle una partida de rol?". Supongo que aquí puede haber muchos factores. Por ejemplo, no es lo mismo dirigir una partida en tu casa que hacerlo en un estudio que has alquilado, con un equipo de sonido muy bien puesto para poner música en la partida, con una televisión enorme donde puedes proyectar imágenes que sirvan a estos fines (como mapas, o cualquier otro detalle), con su calefacción/aire acondicionado y además, con sus bebidas y sus ganchitos. De la misma manera, no es lo mismo dirigir una partida de 3 horas estipuladas que comprometerte a que la duración no va a ser un factor, sino que durará hasta que termine la partida, aunque ello implique estar seis o siete horas "dale que te pego". En resumidas cuentas, y como todo, el precio debería variar en función del servicio que prestar. Y no digo debería por casualidad, porque aún teniendo en cuenta todo esto, ¿estás seguro de que se va a valorar a la hora de cobrar? Por norma general, y por desgracia para este ejemplo, los jugadores de rol solemos ser bastante conformistas en este sentido. Ciertamente, lo que más nos importa es jugar. No obstante, no deja de ser una opción, pero desde luego, no creo que valga la pena tanto como para tomársela en serio.

- Podrías trabajar con editoriales. Actualmente, Nosolorol tiene en marcha su programa de emisarios, en el cual utilizan a gente para que dirija partidas en jornadas a las que ellos no pueden asistir presencialmente. La editorial les da los materiales necesarios y además les pagan con unos "puntos de experiencia" que podrán canjear por diferentes cosas. Ahora bien, imaginemos por un segundo que te presentas ante ellos y les dices: "Si me contratáis, no sólo haré unas partidas magníficas, sino que además haré que la gente se enganche y aumentaré las ventas de vuestros juegos". Si eres capaz de hacerlo, ¿por qué no hacerlo?Además, tampoco sería de extrañar que en un evento grande, una editorial prefiriese llevar a alguien así que a un emisario, el cual de manera predilecta sólo se centrará en dirigir la partida, mientras que el otro tiene una buena cantidad de compradores potenciales. Esta opción tiene además una cosa buena, y es que el dinero que cobras no viene de los jugadores, así que tus clientes no lo notan como algo meramente lucrativo y se mostrarán mucho más receptivos. Sin embargo, sería difícil determinar, vistos los datos de venta de juegos de rol, hasta qué punto podría ser una persona capaz de vender de esta manera, lo que en cualquier caso no la hace imposible, pero sí muy difícil.

Estos son sólo dos casos de bastantes más que seguro que pueden surgir como modelo de negocio que gire en torno a dirigir partidas de rol. De hecho, antes de criticarlo sería conveniente saber que esto ya existe. Tenemos el caso de Despertalia, que se centra en el rol en vivo y, por lo que tengo entendido, ninguno de los jugadores que han tenido hasta ahora se han quejado de la experiencia, al contrario; por otro lado, quizás un caso más práctico podría ser el de Rolero, que si mal no recuerdo (y a través de su página ahora mismo no lo puedo comprobar), creo recordar que algunos de sus patrones pueden optar a jugar con él por hangout. Sin embargo, este caso quizás sería mejor considerado como un agradecimiento por parte de Rolero a aquellos que apoyan su proyecto, más que prestar un servicio por una cantidad de dinero.

Poco más tengo que añadir aparte de todas estas reflexiones. Quizás que, antes de criticar cual perros rabiosos algo, igual deberíamos pensar primero en si eso realmente nos afecta a nosotros. Está muy bien dar opiniones, eso ayuda a la gente a matizar sus quehaceres, pero realmente los éxitos y los fracasos de lo que hacemos son sólo nuestros.