lunes, 12 de enero de 2015

Reseña: El Fin del Mundo (Holocausto zombie): La complicada situación de interpretarte a ti mismo

Hace poquito mi novia se decidió a dirigir una partida de rol para adultos (dato relevante ya que había dirigido partidas anteriormente, pero dedicadas a niños), y ya que en las últimas jornadas de rol y juegos de mesa de Tierras de Fantasía, en Huelva, le había tocado en un sorteo un juego de rol, pensó que debía sacarle algo de partido.

Ese juego que le tocó y que dirigió fue El Fin del Mundo: Holocausto zombie, escrito por Álvaro Loman y publicado por Edge Entertainment. La premisa del juego es ponernos en la tesitura de que el mundo ha sido afectado por, como dice su nombre, un holocausto zombie, y nos da las herramientas necesarias para poder ambientar el entorno debidamente. Este es, para mí, el primer punto bueno del juego, y es que a pesar de ser bastante genérico, todo lo que puedas encontrarte está muy bien explicado, chapeau en ese detalle porque ciertamente, todo tiene un sentido bastante bueno y, en definitiva, completo. Pero no nos paramos aquí en cuanto a la ambientación, porque también tendremos varias posibilidades a la hora de determinar la razón de esta catástrofe, lo que nos permitirá también poder preparar una partida en muy poco tiempo. Pero quizás uno de los detalles que mejor caracteriza a este juego es que interpretaremos a los personajes más difíciles de interpretar: a nosotros mismos. Eso es, nos convertimos en personajes de un juego de rol y de verdad, nunca pensé que sería tan difícil interpretarse a uno mismo. Es mucho más sencillo saber qué haría un personaje creado por ti que qué harías tú mismo, lo que a veces te lleva a ese tipo de discusiones de "¡Venga ya, tú no harías eso!".

La creación de personaje es fácil, pero su procedimiento quizás se haya cerrado algunas puertas a sí mismo. En primera instancia tú mismo te defines, y los demás jugadores irán "configurándote" sobre esa percepción que tienes de ti mismo, dando como resultado una mezcla de lo que piensas tú y lo que piensan los demás de ti. La ficha funciona con valores numéricos y también con aspectos (un concepto y rasgos buenos y malos de las diferentes materias, Físico, Mental y Social), lo que me parece estupendamente. Pero esto hace que el juego no sea apto para mesas de juego en las que los jugadores no se conocen (cosa que se puede dar fácilmente en jornadas o en asociaciones), con lo cual, mayormente queda relegado a, como ya he mencionado, un juego para hacer partidas rápidas entre amigos.

Después de poder entrever en todo esto que éste juego de rol coquetea mucho con el concepto de un libro de simulación, podemos contemplar su sistema de juego, el conocido STRES (Sistema de Tratamiento Realista Extremadamente Simplificado). Hubo un buen amigo que me dijo que los jugadores de rol somos más de sobreentender el sistema que de estar receptivos a que nos induzcan cosas nuevas, y quizás sea el problema que podemos encontrar aquí cuando contemplamos la ficha de personaje, la cual es tremendamente sencilla, lo que nos da a entender que el sistema de juego será acorde, pero la realidad es que en el fondo, tiene cosas que pueden complicarnos la cosa. Quizás pueda ser porque la explicación en el libro puede confundir y sea más sencillo de lo que parece, pero al final me dejó un poco descontento.

El sistema de tramas me gusta. Se divide en actos que se van sucediendo conforme los jugadores desarrollan la partida, siendo así el primer acto, que explica el cambio de la situación normal a la situación actual; el segundo acto, donde los jugadores establecen sus propios objetivos y planes para afrontar la amenaza; y el tercero, donde la amenaza se encrudece y termina cuando los jugadores hayan conseguido (o no) esos objetivos que ellos mismos se fijaron. Lo bueno y lo malo que tiene esto es que el director de juego queda relegado a ser una persona que impone las normas del mundo, lo que hace que quizás disfrute menos, pero ciertamente es una muy buena posibilidad para preparar la partida rápidamente y que el director de juego no pierda tiempo en crear una trama, porque serán los mismos jugadores las que se la busquen. Con todo ello, y al igual que mencioné en su día con Haunted House, independientemente de que sea un juego bueno o no, es un juego útil. 

VALORACIÓN: 6,5
PARA DISCUTIR CON TUS AMIGOS SOBRE LO QUE HARÍAS SI UN ZOMBIE TE PERSIGUIERA

Si os ha hecho tilín el juego, podéis visitar la página de la saga pinchando aquí, donde podréis ver los demás juegos con este concepto.