viernes, 5 de septiembre de 2014

Reseña: MERP (Middle - Earth Rol Playing): Ese juego... de mierda

Sí, seguro que te preguntarás "a estas alturas, ¿qué hay que decir de este juego?". Pues igual poco, pero hombre, de vez en cuando tendrá que venir alguien a revivir cosas antiguas, ¿no? Si no, nadie se va a acordar de algunas cosas que, muy a mi pesar, preceden a lo que ahora nos apasiona a algunos.

Pero los méritos ya los daremos más adelante. ¿Os acordáis del MERP? Algunos seguro que os habéis viciado de lo lindo (cuando no existía mucho más donde elegir), y para los que aún no sepáis de lo que hablo, se trata de ese juego de rol del 1984 (en España seguramente más tarde, pero yo no habría nacido aún) basado en el mundo de La Tierra Media. De lo primerito comercial que se conoció en cuanto a juegos de rol de fantasía épica, vamos.

Sobre mi experiencia con este juego, he de decir que no fue lo primero a lo que jugué, de hecho, la primera vez que lo hice fue hace dos escasos años. Odio a Tolkien, pero mucho, leerme sus libros fue toda una tortura y me parece algo demasiado mitificado, creo que hay cosas mejores hoy en día y querer anclarnos en eso, pues... me parece bien que nunca se olvide, pero la vida sigue hacia adelante, si no, no aprenderíamos nada. Cuando lo jugué por primera vez, llevaba bastante tiempo sin jugar a rol (lo más parecido que hice al respecto era surcar servidores del Neverwinter Nights), y ya por cuestiones personales pues me dio una buena impresión. Pero con el tiempo, cuando comienzas a conocer muchas más cosas, te das cuenta de que este juego, inevitablemente, es una mierda. Sí, así de claro.

Lo primero de todo: tablas, tablas, tablas, que no falten tablas, póngame dos de tablas, el que a buen árbol se arrima, buena tabla le cobija. ¿Soy el único al que le parece que los juegos de rol de tablas son lo más arcaico del mundo? Y ya no sólo eso sino que, por un lado, impiden interpretar abiertamente (que esto supongo que va un poco en función del director, pero como todo, que tampoco nos vamos a ceñir siempre a esta regla) y seguidamente, lentitud, mucha lentitud. Consultar una tabla siempre que haces una tirada es muy asqueroso, de verdad.

Oigan, creadores del MERP, ¿dónde metieron las habilidades sociales? ¡Ah, QUE NO HAY! No creo que haga falta decir más sobre con qué intenciones se hizo este juego (lo que yo suelo llamar "vieja escuela", a veces de forma un poco despectiva, ya que me preguntas), y hoy en día se apuesta por otras cosas muy diferentes. Guardad ya los tableros, quemad las tablas, dadle un sentido a vuestro personaje y juguemos a rol de verdad, juguemos a interpretar, juguemos a profundizar, no juguemos al WoW.

Oye, por cierto... yo me leí los libros de Tolkien (hace bastante tiempo, pero los leí), y juraría que nunca vi ningún personaje que fuese un mago más allá de los Istari. ¿Por qué en MERP puedes hacerte un mago siendo una persona completamente normal? Y ya no sólo eso, sino que los hechizos que puedes lanzar distan bastante de la gran y potentísima hoguera común que enciende Gandalf en Caradhras (una de las pocas veces que hace una muestra de magia del estilo). Eso sí, si te haces un mago acostúmbrate a los chorrocienos turnos cargando un conjuro para que, cuando puedas lanzarlo, ya no haya ni un maldito orco en pie. Pero bueno, es MERP.

¿Qué más os voy a contar? Pues sí, se me queda algo en la lengua: por el hecho de que sea el juego de rol de El Señor de los Anillos, por favor, no os limitéis a creer que no podéis jugar a El Señor de los Anillos utilizando otro sistema más liviano, más profundo y más divertido. En serio, hay muchos sistemas de juego, infinidad de ellos, no utilicéis el que sirve para jugar a un videojuego en papel, porque si empezamos a pensar qué es un juego de rol... igual nos damos cuenta de que como sistema de juego se queda algo... corto.


VALORACIÓN: 1
MÁS EFECTIVO QUE EL CAFÉ CON SAL

Sin imágenes ni nada, una entrada tan sosa como el mismo juego. Ale.