martes, 9 de septiembre de 2014

Reseña: Haunted House: Terror rápido ochentero

Los juego de rol de terror son una maravilla. Esto es así, sea un género que nos guste más o menos, nunca deja a nadie indiferente (es más, daré veracidad a esta afirmación diciendo que el género de terror no es que me atraiga mucho, a pesar de que mucha gente me invite a dirigir terror dada mi voz de Constantino Romero, que en paz descanse).

El juego del que quiero hablar hoy pertenece a este género. Su nombre es Haunted House, y fue escrito por Jacobo Peña (autor de Rol the bones! gran creativo y persona a la que aprecio muchísimo) y Manuel Fernández, editado a su vez por Proyecto Arcadia. La primera vez que lo jugué, a pesar de que ya había oído hablar de él en numerosas ocasiones, fue hace relativamente poco en Huelva, en las IV Jornadas de Rol y Juegos de Mesa organizadas por Tierras de Fantasía (evento en el que, además, tuve el grandísimo placer de conocer a Jacobo), jugando la partida que tenía en rodaje Quen non foi de vivo, basada en las leyendas del pueblo gallego San Andrés de Teixido.

Mis primeras impresiones fueron acerca de lo primero que todo jugador ve: la ficha de personaje y el sistema de juego. Ambos aspectos son harto sencillos de entender, y no es para menos dado que este juego hace un especial ahínco en el hecho de poder crear partidas en 15 - 20 minutos, pero de eso hablaremos un poco más adelante. El sistema de juego utiliza 2d6, resultado que se sumará con un atributo y un campo de experiencia (dependiendo de la acción) y que deberá superar una dificultad específica. Pero rápidamente te das cuenta de que este juego no está hecho para tirar dados, sino que lo más divertido es ver cómo el jugador se desenvuelve con el personaje y los elementos extraños que irán apareciendo. Como comentaba en la entrada C'mon, let's make! (Módulos 1: el manual), el género del juego y el sistema que utilice deben tener una paz total entre ellos, y este podría ser un claro ejemplo de ello: utilizar un sistema tan sencillo que quede relegado a un segundo plano es pos de las narraciones, que al final serán lo que nos hagan entrar en la atmósfera terrorífica.

Pero estos no son los únicos aspectos que el juego contempla. Imaginad que en un juego de terror, donde tan fácil es que el persona la "espiche", después de muertos podamos seguir jugando. Pues esta regla la contempla Haunted House, el Juego de los Muertos, la cual veo especialmente interesante para partidas de tramas que inviten a la traición o en survival de terror. Otro detalle a tener en cuenta es el Destino Funesto. ¿Acaso las películas de terror no tienen ciertos detalles que nos dan a entender que un personaje acabará muriendo, o le va a pasar algo muy malo? Pues esta regla se basa en eso, esos pequeños detalles que harán que el director de juego te mire con ojos de demonio mientras tienes la gran idea de alejarte del grupo mientras dices: "Los fantasmas no existen". Como comentaba un poco más arriba, el juego trae unas directrices para poder crear una partida en muy poco tiempo (menos de media hora) para esos ratitos muertos entre amigos en los que os apetezca jugar a algo. Sin embargo, yo no recomiendo abusar demasiado de esto. Por lo pronto, puedo decir que es muy fácil recurrir a las mismas ideas en una situación así, con lo cual, con el tiempo puede que dejen de salirnos partidas tan divertidas (mucho más si solemos repetir amigos en estas situaciones); otra razón es que, a pesar de poder decir que tenemos una partida lista, hay varias cosas que quedan relegadas a la improvisación del director de juego, lo que nos puede meter en un aprieto si nuestra experiencia no es suficiente.

En definitiva, la diversión de este juego la pones tú, pero lejos de este aspecto, nos encontramos con un juego útil que hará las delicias de los amantes del género de terror y a un precio muy asequible.

VALORACIÓN : 7
PRODUCTIVO PARA NUESTRAS ESTANTERÍAS

Si queréis saber más acerca de este juego, podéis visitar su sección en la página de Proyecto Arcadia (pincha en el nombre para ir a la página).